Además depende de la cantidad de dopamina que contenga nuestro cerebro lo que nos define nuestro temperamento tranquilo o con estrés. La cantidad de liberación de esta sustancia, depende de las diferentes sensaciones que nos cause algún evento en nuestra vida, por ejemplo, las personas que disfrutan comer frituras, al observarlas liberan gran cantidad de dopamina y su impulso las lleva no solo a probarlas sino a terminarse el contenido completo de la bolsa para sentirse satisfechas; generando asi el estímulo vicioso que provocan una serie de RECUERDOS POSITIVOS y EMOCIONES PLACENTERAS.
Pero también exixte el lado “oscuro” en donde de forma natural e innata también responde a sustancias artificiales como la cocaína, la nicotina o el alcohol, que crean adicciones peligrosas o vicios de diferente índole.
Por lo que podemos concluir que la Dopamina está en nuestro cerebro de forma permanente esperando una sensación placentera para liberarse, sin embargo, como menciona el neurocientifico Linden “Las virtudes y los vicios constituyen una unidad neuronal: el placer es la brújula que nos guía, con independencia del camino que tomemos”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario