Ahora que estamos en el inicio de un nuevo año, nuestras expectativas aumentan, realizamos una lista de nuevos propósitos y tenemos el anhelo de cumplirlos y alcanzar nuestras metas, sin embrago, en muchas ocasiones sólo se quedan en ilusiones o aspiraciones sin cumplir y al final del año surgen sentimientos de frustración acompañados de la pregunta ¿Qué hice mal?
Todo surge de nuestros hábitos, por ejemplo, si durante todo el año acostumbras dormir tarde y el día primero del año nuevo deseas dormir temprano, te aseguro que lo cumples 2 o 3 días y al cuarto día vuelves a desvelarte, es decir el hábito no cambió con solo desearlo o pensarlo. Para toda meta, sueño o propósito que en realidad queramos cumplir o materializar debemos realizar pequeños esfuerzos para verlo finiquitado.
Un hábito lleva 21 días ininterrumpidos para crearlo, es decir realizar la misma actividad durante ese periodo y de preferencia en el mismo horario para que se quede en nuestra vida cotidiana como eso, un hábito.
Si tu propósito es realizar ejercicio y bajar de peso, debes esforzarte 21 días seguidos a ejercitarte ya sea caminando o en el gimnasio y llevar una dieta balanceada, después de esos 21 días de continuidad se dará de forma automática el hábito.
Y esto aplica para cualquier actividad de nuestra vida diaria que deseemos cambiar para cumplir satisfactoriamente todos los propósitos de año nuevo, las metas que nos propongamos y sueños por alcanzar, así que estamos a tiempo de comenzar a cambiar hábitos que se verán reflejados a lo largo de éste 2014 en todos los planos de nuestra vida.
Felicidades!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario